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Decenas
de rehenes y
terroristas han
muerto este jueves
al mediodía durante
un asalto a la
planta de gas en el
desierto de Argelia
en la que un grupo
salafista mantenía
secuestrados a unos
150 argelinos y 40
extranjeros desde el
miércoles. Al menos
34 secuestrados y 15
yihadistas han
muerto cuando el
grupo intentaba
trasladar a los
secuestrados de un
lugar a otro, según
informan la cadena
Al Yazira citando
fuentes sobre el
terreno y la agencia
mauritana ANI, que
cita a uno de los
captores. Otro
secuestrador informó
poco después a esta
agencia de que
siguen con vida
siete rehenes, dos
estadounidenses,
tres belgas, un
japonés y un
británico. Le
Monde asegura
que ha confirmado
con sus propias
fuentes locales que
ha habido un ataque
al lugar. El
ministerio de
Exteriores británico
confirmó que se está
desarrollando una
operación militar
contra los
secuestradores.
La planta gasística
de la localidad
argelina de In
Amenas, en pleno
desierto del Sáhara,
ha amanecido el
jueves rodeada por
las fuerzas de
seguridad de Argelia
mientras en sus
instalaciones
permanecen retenidos
unos unos 150
trabajadores
argelinos y 40
ciudadanos
extranjeros a manos
de un grupo
terrorista como
represalia por la
intervención militar
francesa en Malí. Un
día después del
suceso, los datos
aún son confusos
sobre el número de
personas
secuestradas y sus
nacionalidades.
El canal Al Shoroun,
citado por la
noruega RNK, aseguró
que eran 30 los que
había logrado
escapar, entre ellos
13 argelinos y 17
extranjeros. La
cifra de 30 personas
fue confirmada por
fuentes oficiales a
la agencia estatal,
pero sin detallar
las nacionalidades.
Los secuestradores
han pedido que se
retire el Ejército
para negociar y han
amenazado con hacer
volar el lugar. Un
portavoz de los
salafistas ha
asegurado a la
agencia mauritana
ANI que habían
instalado explosivos
alrededor de la
planta.
El ministro del
Interior argelino,
Dahou Ould Kablia,
ha descartado
cualquier tipo de
negociación con los
terroristas. Sin
embrago, el diario
digital TSA, citando
a un líder local,
asegura que el
Gobierno argelino
estaría dispuesto a
dejar marchar a los
terroristas pero sin
los rehenes.
Los radicales que el
miércoles
secuestraron a
decenas argelinos y
extranjeros en el
este de Argelia han
reclamando que se
les conceda un
salvoconducto para
poder salir del
campamento junto con
los rehenes, según
han informado
fuentes de seguridad
argelinas citadas
por Reuters.
En medio de esta
situación de
tensión, la agencia
mauritana ANI
informó sobre las
13.30 de que, según
los terroristas, un
helicóptero militar
ha bombardeado la
planta de gas y ha
herido a dos
ciudadanos
japoneses. La
agencia ANI tiene
buenos contactos
entre los grupos
radicales. El
terrorista que dio
la información
reiteró su amenaza
de matar a todos los
rehenes se la
situación degenera
en un
enfrentamiento.
En una entrevista
telefónica para la
televisión francesa
France 24, uno de
los rehenes relató
el miércoles por la
noche que los
terroristas han
obligado a algunos
de los secuestrados
a llevar cinturones
cargados de
explosivos. La
cadena advirtió que
no podía confirmar
si los
secuestradores le
habían obligado a
hacer estas
declaraciones. El
hombre explicó que
los secuestradores
están fuertemente
armados y han
amenazado con hacer
volar el yacimiento
de gas natural si el
Ejército argelino
intenta liberar a
los rehenes.
"Atacaron por dos
sitios al mismo
tiempo. Accedieron
al interior y una
vez que se hizo de
día se reunieron
todos juntos",
relató el hombre,
con tono tranquilo,
en la única parte de
la entrevista que ha
sido emitida.
Pasadas las 12.00 de
la mañana, la
agencia argelina APS
ha comunicado que
unos 30 rehenes
argelinos han
escapado del lugar.
El grupo
ultrarradical afín a
Al Qaeda, dirigido
por un histórico
terrorista, perpetró
el miércoles su
mayor secuestro
colectivo apresando
a unos 150 rehenes
argelinos y casi 40
occidentales, aunque
fuentes oficiales
argelinas rebajan a
“más de veinte” el
número de cautivos
extranjeros. Este
secuestro masivo en
una planta
energética del
sureste del país es
el mayor desafío
terrorista al que se
enfrenta el Gobierno
argelino desde que
en 2003 el llamado
Grupo Salafista para
la Predicación y el
Combate (GSPC), del
que nació Al Qaeda
en el Magreb,
capturó a 32
turistas en el
Sáhara.
Armados hasta los
dientes, 60
terroristas atacaron
de madrugada un
centro de extracción
de gas en Amenas,
cerca de la frontera
libia, al sureste
del país. En el
asalto murieron un
argelino y dos
británicos y tres
personas (dos
británicos y un
noruego) resultaron
heridas, según las
primeras
informaciones,
aunque aún son
confusas. En la
planta quedaron
secuestrados 150
argelinos y 41
occidentales, entre
los que figuran 13
noruegos, siete
estadounidenses y
ciudadanos de
Francia, Canadá,
Japón e Irlanda,
entre otros países.
La portavoz del
Gobierno francés ha
declarado, sin
embargo, este jueves
por la mañana que
París no ha podido
confirmar aún que
haya ciudadanos
franceses
secuestrados. La
emisora de radio
Europe 1 ha
informado, por su
parte, de que, según
sus fuentes, al
menos cuatro
ciudadanos galos
figuran entre los
rehenes.
La situación ha
puesto en tensión a
los Gobiernos
occidentales, que
hasta ahora estaban
de perfil en la
crisis maliense. El
secretario de
Defensa de EE UU,
León Panetta,
prometió que tomará
"todas las medidas
necesarias" para
rescatar a los
rehenes
estadounidenses de
este "ataque
terrorista". El
canciller japonés,
Fumio Kishida,
acordó colaborar con
EE UU en torno al
secuestro.
En 2003 Argel ya lo
hizo para liberar a
los turistas
apresados, pero solo
consiguió rescatar a
la mitad y los demás
fueron trasladados
al norte de Malí.
Más recientemente
Argel se negó a
negociar con el
MUYAO, un pequeño
grupo asociado a Al
Qaeda que secuestró
en marzo al
vicecónsul argelino
en Gao (Malí), Tahir
Tuati, al que
asesinó en
septiembre.
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