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Turquía, antiguo
aliado de Siria y
que ahora acoge a
parte de la
oposición al régimen
de Asad, advierte
por boca de su
ministros de
Exteriores, Ahmet
Davutoglu, de que la
persecución de sus
oponentes tiene
indicios de crímenes
de guerra y la
represión de las
manifestaciones está
debilitando
cualquier
posibilidad de
negociación. "El
régimen sirio está
perpetrando crímenes
contra la humanidad
todos los días", ha
declarado Davutoglu
en una conferencia
de prensa conjunta
con su homólogo
italiano, Giulio
Terzi.
Sobre el terreno, la
explosión de un
coche bomba ha
matado a siete
personas en Deraa,
según han explicado
residentes en la
ciudad. Esta
localidad del sur
del país es la cuna
de las protestas
ciudadanos que
desembocaron en la
revuelta vigente.
"Han muerto al menos
siete personas y
otras ocho han
resultado heridas.
Resulta que estaban
al lado del coche",
ha explicado el
vecino Saed Jawabra.
"Un terrorista
suicida ha detonado
este sábado el coche
que conducía", según
la información
ofrecida por la
televisión oficial
siria, que ha
cifrado las víctimas
mortales en dos
personas.
Por otro lado, las
autoridades sirias
han entregado a
diplomáticos
extranjeros los
cadáveres de los
periodistas
occidentales muertos
en Homs, la
estadounidense Marie
Colvin y el francés
Rémi Ochlik. Los
cuerpos fueron
entregados al CICR
este viernes en
Homs, que los
trasladaron en
ambulancia Damasco.
La represión
continúa tras el
asalto a Bab Amro
El secretario
general de la ONU,
Ban Ki- moon, dice
haber recibido
"informes
espeluznantes" de
Siria, según los
cuales, las tropas
del régimen de
Bashar al Asad
estarían
encarcelando,
torturando y
ejecutando de forma
indiscriminada a la
población de la
asediada y
destrozada ciudad de
Homs.
Algunos de esos
informes podrían ser
las narraciones que
han hecho los
periodistas europeos
que lograron huir
del barrio de Bab
Amro, la zona del
país más castigada
por la violencia.
Uno de ellos, el
fotógrafo británico
Paul Conroy, no duda
en calificar la
situación de
"masacre
indiscriminada".
"Una vez que las
cámaras se han ido,
como ocurre ahora,
Dios sabrá lo que
está ocurriendo. Ya
es demasiado tarde
para cualquier tipo
de diálogo, es más,
el tiempo para
hablar ya se ha
acabado, ahora la
masacre y los
asesinatos se están
produciendo a toda
velocidad. No sé
cómo podemos estar
así, viendo esto. No
es una guerra, es
una masacre. Una
masacre
indiscriminada de
hombres, mujeres y
niños", ha relatado.
No es el único. Los
dos periodistas
franceses que fueron
repatriados ayer,
Edith Bouvier y
William Daniels, han
destacado que los
rebeldes que les
ayudaron a escapar
son "héroes que
están siendo
masacrados, el mundo
entero lo sabe y no
pasa nada". Ambos
han denunciado la
negativa de las
autoridades sirias a
que una ambulancia
de la Cruz Roja
Internacional
pudiera acercarse a
ellos para
transportarlos a un
hospital tras ser
heridos.
Williams y Bouvier
han relatado cómo
los activistas de
Baba Amro les
intentaron sacar del
barrio junto al
también rescatado
periodista español
de El Mundo Javier
Espinosa por unos
túneles por los que
evacuaban a otros
heridos pero la
operación se vio
abortada
aparentemente por un
ataque del ejército
sirio. Finalmente
fueron sacados de la
ciudad en coche por
un itinerario del
que no quisieron dar
detalles para no
poner en peligro a
quienes les
ayudaron.
Conroy también se
acuerda de los
activistas y de los
residentes de Homs,
a los que ha enviado
un mensaje de apoyo
a los residentes
después de pedir a
la comunidad
internacional que
"olvide la
geopolítica, que
olvide las reuniones
y todo lo demás, y
que haga algo". "Por
favor, envíen ayuda,
la necesitan, esto
va más allá de las
reuniones, necesitan
que ocurra algo", ha
suplicado.
La Cruz Roja
sigue negociando
Mientras, la ayuda
humanitaria no
llega. La Cruz Roja
ha avisado de que
las autoridades
sirias todavía no
les han dejado
entrar en Baba Amro.
Hicham Hassan, un
portavoz de la
organización, ha
destacado desde
Ginebra la
importancia de hacer
llegar la ayuda hoy
mismo mientras
negocian con el
régimen para poder
mover el convoy con
ambulancias y siete
camiones llenos de
comida y otros
suministros que se
encuentra a la
espera en Homs.
Save the Children
también ha insistido
en la necesidad
vital de que se
permita a las
organizaciones
humanitarias el
acceso sin
restricciones al
país. La entidad ha
advertido de la
difícil situación
que padecen los
niños en Siria,
donde muchos han
quedado atrapados en
sus hogares durante
semanas.
"Necesitamos que la
gente en todo el
mundo se una para
pedir un inmediato
cese de la violencia
para que podamos
ayudar urgentemente
a los niños", dijo
hoy al director de
la entidad, Justin
Forsyth.
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