Kareem Fakhrawi,
un miembro de
Wefaq, el
principal
partido de la
oposición de
Bahréin, y
hombre de
negocios chiÃ,
murió ayer
mientras se
encontraba bajo
custodia
policial en
Manama, la
capital del
reino-isla. Las
autoridades no
han confirmado
la causa de su
fallecimiento y
la televisión
estatal no ha
informado de los
hechos. Con él,
ya son cuatro
los muertos en
los últimos dÃas
cuando estaban
detenidos, pero
las autoridades
niegan toda
acusación de
tortura o malos
tratos
policiales. Una
joven activista
de 27 años, que
asegura que su
padre fue
apaleado hasta
quedarse
inconsciente
antes de
llevárselo
detenido, se ha
declarado en
huelga de hambre
hasta que no le
liberen a él y a
otros tres
familiares.
Mattar Mattar,
miembro de Wefaq,
explicó que
Fakhrawi habÃa
acudido una
semana antes a
una comisarÃa a
quejarse porque
la policÃa
estaba
demoliendo su
casa. El
denunciante pasó
a ser detenido,
y, según su
compañero de
partido, "o
estaba enfermo y
no recibió
tratamiento, o
fue torturado".
Desde el 16 de
marzo, cuando
comenzó la
represión brutal
de las protestas
contra el
régimen
monárquico de
Bahréin, el
Gobierno, que
cuenta con el
apoyo de las
fuerzas de
seguridad de
paÃses como
Arabia Saudà y
Emiratos Ãrabes
Unidos, ha
detenido a
cientos de
ciudadanos, ha
sustituido a los
editores de un
periódico
opositor y ha
despedido a
cientos de
trabajadores por
secundar una
huelga el mes
pasado.
Tras la
detención el
lunes de tres
médicos y varios
funcionarios del
Ministerio de
Educación,
Mattar asegura
que ya son al
menos 453 los
activistas u
opositores que
se encuentran
bajo custodia
policial.
Calcula, sin
embargo, que no
todos se atreven
a contactar con
ellos, y que el
número de
detenidos "no
debe ser menor
de 600", como
informa Reuters.
"Esto es uno de
cada mil
bahreinÃes",
estimó Matta.
El Ejecutivo
informó el lunes
de que habÃa
dejado en
libertad a 86
personas
arrestadas bajo
la ley marcial
impuesta hace un
mes, mientras se
estaban tomando
"medidas
legales" contra
otros detenidos.
Activista en
huelga de hambre
Zainab Al
Khawaja, la hija
de un conocido
activista
bahreinÃ
-antiguo
presidente de la
organización
proderechos
humanos Bahrain
Centre for Human
Rights-, ha
declarado que no
volverá a comer
hasta que
liberen a su
padre, a su
marido, a su
cuñado y a su
tÃo. Los tres
primeros fueron
detenidos
durante una
redada en su
domicilio el fin
de semana, y su
tÃo lleva tres
semanas privado
de libertad.
La activista
anunció el
comienzo de su
protesta, la
primera de este
tipo desde el
comienzo de la
represión de las
manifestaciones,
mediante una
carta que envió
a Barack Obama,
presidente de EE
UU. "Elijo
escribirle a
usted y no a mi
propio Gobierno
porque el
régimen de Al
Khalifa ha
demostrado que
no le importa ni
nuestros
derechos ni
nuestras vidas",
escribió Al
Khawaja en su
misiva.
EE UU, cuya
quinta flota
naval tiene su
sede central en
Bahréin, no ha
intervenido en
absoluto para
frenar la
represión de las
autoridades en
el paÃs, aparte
de lanzar
débiles
crÃticas. Los
analistas creen
que Washington
prefiere tener
un régimen leal
como la
monarquÃa
bareinà para
hacer frente a
Irán, paÃs
situado al otro
lado del Golfo,
enfrente de
Bahréin.