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Fuertes combates se
han desatado en las
últimas horas entre
rebeldes del
Ejército Libre Sirio
(ELS) y fuerzas del
régimen cerca de uno
de los palacios
presidenciales, en
las afueras de
Damasco, informaron
este martes varios
grupos opositores.
Al menos seis
personas han muerto
en los combates que
comenzaron anoche y
continuaron esta
mañana en las zonas
de Qadsaya y Al Hama,
cerca del palacio
presidencial de la
República, dijo una
portavoz de los
Comités de
Coordinación Local.
El palacio, uno de
los principales del
presidente Bashar
Asad, se encuentra
en la carretera que
une Qadsaya y Al
Hama, al oeste de
Damasco, con la
plaza de los Omeyas,
en pleno centro de
la capital.
La red opositora
Sham señaló que en
Qadsaya se
escucharon fuertes
explosiones por los
ataques con
artillería pesada
del Ejército,
mientras que el
Observatorio Sirio
de Derechos Humanos
destacó que, además
de los choques en
esa zona, se han
registrado
estallidos en Dumair,
en las afueras de la
capital.
También se
registraron combates
en el suburbio
damasceno de Barze,
que causaron la
muerte de al menos
una persona, apuntó
la fuente de los
Comités. Por otro
lado, el
Observatorio informó
de que fuerzas del
régimen bombardearon
esta mañana la
localidad de Saraqeb
en la provincia
septentrional de
Idleb, fronteriza
con Turquía.
Estas informaciones
no han podido ser
verificadas de forma
independiente debido
a las restricciones
impuestas por el
régimen de Bashar
Asad a los
periodistas para
trabajar.
Después de dieciséis
meses de conflicto,
se calcula que han
muerto en Siria más
de 10.000 personas,
unas 230.000 se han
desplazado de forma
interna y más de
60.000 han buscado
refugio en países
limítrofes, según
datos de la ONU.
Crisis entre Turquía
y Siria
Estos combates
tienen lugar después
de la guerra verbal
entre Turquía y
Siria a propósito
del derribo de un
avión turco. La OTAN
se reúne este martes
en Bruselas para
tratar el derribo de
un caza turco por la
defensa antiaérea
siria.
Turquía acusó a
Siria de haber
cometido un acto
"sumamente hostil" y
solicitó una reunión
de la OTAN invocando
el artículo 4 de la
organización que
estipula que
cualquier miembro
puede apelar al
Consejo de la
organización si
estima que su
integridad
territorial o su
seguridad están
amenazadas.
Siria afirmó por su
parte que el avión
turco había violado
su espacio aéreo,
contrariamente con
Turquía, que
sostiene que el caza
turco volaba en el
espacio aéreo
internacional. El
viceprimer ministro
turco Bülent Arinç
acusó también a
Siria de haber
disparado contra un
avión de socorro
turco que buscaba a
los pilotos del F-4
Phantom derribado.
Arinç amenazó con
interrumpir las
exportaciones de
electricidad hacia
Siria. Por su lado,
el Gobierno sirio
acusó a Turquía de
querer "atizar" la
crisis y advirtió
contra cualquier
"agresión" contra el
territorio sirio.
Según especialistas
rusos, citados por
la agencia estatal
Ria Novosti, el F-4
Phantom derribado
realizaba un test de
la defensa antiaérea
siria a pedido de la
OTAN. La destrucción
del avión demostró
la eficacia de los
sistemas rusos que
equipan al ejército
de Siria,
sostuvieron los
especialistas.
Entretanto, el lunes
por la noche se
registró la
deserción de otro
general sirio, por
lo cual ya son trece
los generales que
abandonaron el
Ejército de Al Assad.
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