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El presidente de
Egipto, Mohamed
Mursi, ha aprobado
este jueves un
decreto en el que
establece el
calendario para las
próximas elecciones
legislativas, que
comenzarán el 22 de
abril. El proceso
concluirá con la
toma de posesión de
los nuevos diputados
de la Cámara Baja a
principios de julio.
Al igual que
sucedió con los
anteriores comicios
parlamentarios, las
elecciones
legislativas se
celebrarán en varias
fases en las
diferentes regiones
del país por la
escasez de
supervisores
electorales. El
decreto marca el 22
de abril como fecha
de inicio y plantea
una serie de fases
que concluirán a
finales de junio.
La decisión de
Mursi ha trascendido
horas después de que
el Consejo de la
Shura, la Cámara
Alta, aprobase la
nueva Ley Electoral.
Los próximos
comicios
determinarán la
composición de la
Asamblea Popular
(Cámara Baja),
disuelta en 2012
después de que el
Tribunal
Constitucional
estableciera que la
anterior norma
electoral era
injusta.
La nueva Cámara
Baja tendrá que
adoptar importantes
decisiones en
materia económica
que le reclama el
Fondo Monetario
Internacional (FMI)
a cambio de conceder
un préstamo de 4.800
millones de dólares
(3.630 millones de
euros) para afrontar
la actual crisis
económica.
El pasado lunes,
el Tribunal
Constitucional
solicitó cambios en
cinco artículos de
la nueva norma
electoral. El
Consejo de la Shura
ha aceptado esos
cambios y ha
aprobado la nueva
ley modificada sin
someterla a
votación.
"La decisión del
Tribunal
Constitucional es
vinculante y
nosotros no tenemos
derecho a votarla.
Debe ser llevada a
cabo", ha explicado
el presidente del
Senado, Ahmed Fahmy.
La nueva norma
prohíbe el
transfuguismo y que
los miembros del
Parlamento cambien
de afiliación
política tras haber
sido elegidos.
Durante el
régimen del anterior
presidente, Hosni
Mubarak, los
parlamentarios
independientes eran
presionados para que
se incorporaran a
las filas de la
formación
gubernamental, el
Partido Nacional
Democrático, que
monopolizó la vida
política egipcia
hasta la caída del
régimen el 11 de
febrero de 2011.
La Ley Electoral
también establece
que un tercio de los
diputados de la
Cámara Baja deben
ser candidatos
independientes y
prohíbe a los
miembros del extinto
Partido Nacional
Democrático la
participación en la
vida política
durante al menos
diez años.
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