Las fuerzas de
Muamar Gadafi
bombardean desde
primeras horas
de este lunes,
con misiles de
artillería
pesada, la
ciudad de
Misrata, la
tercera mayor de
Libia.
Un residente en
esa localidad
indicó a la
cadena
televisiva por
teléfono que al
menos 42
personas habían
muerto y otras
150 habían
resultado
heridas en los
dos últimos días
de intensos
ataques. De
estos 42
fallecimientos,
sólo 30 se han
producido en las
últimas horas.
"Hay un
bombardeo muy
intenso y
aleatorio contra
varias zonas
residenciales de
la ciudad. Se
están llevando
cadáveres
calcinados al
hospital", dijo
Ahmed al-Qadi,
un ingeniero que
trabaja para una
cadena de radio
disidente en
Misrata.
El suceso tiene
lugar después de
que Muamar
Gadafi anunciara
que retiraba a
sus hombres de
la ciudad, para
continuar poco
después con los
combates. El
régimen ha
asegurado que
siguió atacando,
porque, en la
retirada de sus
soldados, un
grupo de
rebeldes les
atacó y tuvieron
que defenderse,
rompiendo lo
prometido, hasta
el día de hoy,
que incluso han
intensificado
los bombardeos.
En realidad, las
fuerzas
gadafistas ya no
se encuentran en
la ciudad, pues
"fueron
expulsadas por
los rebeldes
tras los
combates de los
últimos días",
y se han
acantonado a
unos 25
kilómetros,
desde donde
lanzan sus
ataques con
misiles Grad y
obuses de carros
de combate.
Los rebeldes
creen que la
retirada de los
gadafistas fue
sólo una
maniobra para
ganar tiempo y
reagrupar sus
fuerzas, que han
vuelto a mostrar
hoy, con un
nuevo bombardeo
sobre Misrata,
sus verdaderas
intenciones.