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____________________________________________________________________ La Conferencia sobre Darfur cierra en Egipto con balance decepcionante
Fuentes consultadas por Prensa Latina en El Cairo, que requirieron el anonimato, señalaron que el monto prometido para la convulsa región del oeste de Sudán ilustra la falta de real compromiso de las mayores potencias mundiales con el drama de esa región de África. La cita promovida por Egipto y Turquía, con el apoyo de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), congregó a autoridades de más de medio centenar de países y entidades internacionales con el ánimo de sensibilizar sobre el drama humanitario que sufre Darfur. Si bien para el canciller egipcio, Ahmed Aboul-Gheit, "la gran participación y las promesas hechas reflejan el amplio compromiso internacional y el deseo de apoyar la paz y la estabilidad en Darfur", el balance final dejó poco margen para ejecutar varios proyectos. Al leer el comunicado final del encuentro, Aboul-Gheit señaló que "el desarrollo en Darfur es la real garantía para ayudar a los refugiados (estimados por la ONU en 2,7 millones) a regresar a sus hogares", de ahí la urgencia de fondos para programas socioeconómicos. Brasil, el Banco Islámico para el Desarrollo, Qatar, Australia y Turquía destacaron como los mayores donantes de la conferencia a la que asistieron representantes de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia. El secretario general de la OCI, Ekmeleddin Ihsanoglu, aseguró a periodistas tras la reunión que Washington, que países europeos y Japón también hicieron "promesas generosas de ayuda", pero declinó ofrecer la cantidad y si la canalizarán mediante préstamos o donaciones. Egipto prometió enviar junto con Irán, Kuwait, Malasia y Holanda ayuda humanitaria y ayudar a la construcción de hospitales, mientras otros participantes hicieron ofertas imprecisas para paliar los efectos de la guerra iniciada en 2003 y causante de 300 mil muertos. Otras naciones prometieron aportar cientos de millones de dólares para financiar iniciativas de salud, educación, y la construcción de dos fábricas de cemento para impulsar la ejecución de infraestructuras en carretera, ferrocarriles, viviendas y aldeas en general. A fin de garantizar el regreso seguro de los desplazados internos y en otros países hacia sus lugares de origen, también los organizadores pretenden poner en marcha proyectos de planificación urbanística, desarrollo rural y femenino, la agroindustria y reforestación. Aboul-Gheit reconoció que el dinero es mucho menos de lo previsto, pero afirmó que será utilizado cuando prevalezca la paz entre el gobierno y los rebeldes de Darfur, donde vive la mayoría de los desplazados, aunque un número elevado se refugia en el vecino Chad.
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