|
|
Mi ventana
La
Guerra de Bush...El Hombre Llamado Mula I La
Demencia del Sionismo: De Isaías 13 a Isaías 19 Said
Alami El
rey de Jordania ha dicho hace unos días en Davos, que sólo un milagro impediría
la guerra (de Bush) contra Irak… España ha ordenado ya la evacuación de su
personal diplomático de Bagdad… el demente que preside la Casa Blanca,
gracias a un vergonzoso escrutinio de los votos emitidos en las
últimas elecciones presidenciales,
lo que supuso un escándalo sin precedentes en Estados Unidos- sigue
intensificando su guerra verbal contra Irak mientras ya ha enviado a más de
100.000 soldados a la zona del Golfo, además de un gran número de aviones de
guerra, tanques, blindados, y
portaaviones… el “muy
valiente” Tony Blair muestra cada vez más ímpetu guerrero contra Irak,
habiendo enviado ya a la zona del Golfo más de 20.000 militares… y para
colmo, el general Myers, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas
de Estados Unidos acaba de anunciar que fuerzas de su ejército ya se encuentran
en el interior del territorio iraquí, concretamente en el norte del país…El
pentágono por su parte corregía estas declaraciones, puntualizando que sólo
se trata de fuerzas especiales y de agentes de la CIA que están instruyendo a
milicianos kurdos contrarios al régimen de Bagdad. ¿En base a qué legalidad
internacional las tropas de EEUU se encuentran ya en territorio de Irak?. Con
todo esto, y muchos hechos más, se
confirma, sin ningún lugar a duda, que es irremediable la guerra
demencial de Bush contra Irak, con el falso pretexto de unas armas de destrucción
masiva cuya existencia nadie pudo probar y las cuales, suponiendo que existen,
nunca han sido utilizadas por el dictador iraquí, excepto contra su propio
pueblo en Halabja, en marzo de 1988, y con la total connivencia y apoyo,
entonces, de Washington. Que
nosotros sepamos, y si no que alguien demuestre lo contrario, el régimen de
Irak jamás amenazó, desde el final de la ocupación de Kuwait, en 1991,
con utilizar armas prohibidas, o sin prohibir, contra ningún país
extranjero, ni siquiera contra Israel. Como
saben los lectores de Mi Ventana, aquí nunca se ha dudado, ni por un momento,
en las intenciones criminales del equipo instalado en la Casa Blanca contra
Irak. Desde el mismo mes de octubre del 2001, poco después de aquél nefasto 11
de septiembre, aquí se ha venido asegurando insistentemente en las intenciones
de Bush de aprovechar los espantosos acontecimientos acaecidos en Nueva York y
Washington -cuya autoría está siendo cuestionada en Occidente, cada vez por más
especialistas y investigadores- para golpear duramente a los países árabes y
musulmanes que suponen una amenaza para la estabilidad y la expansión
territorial de Israel. Decíamos entonces que aquella guerra de Afganistán no
era sino un simple rodeo para despistar a los
aliados árabes y europeos de EEUU. El
Auténtico Objetivo de la banda de Bush
El
verdadero objetivo del equipo criminal que Gobierna en Washington, convertido en
la mula que tira del carro del Sionismo, es
aniquilar a Irak, Siria, Líbano, Irán, y - si hiciera falta- Pakistán
(la mano ejecutora sería la India, aliada de Israel). Todos estos países son
enemigos activos o potenciales de Israel que de una manera o de otra impiden la
expansión israelí y la culminación del plan sionista de construir el Gran
Israel, que se extiende, en los mapas sionistas, desde el territorio de Irak
hasta el de Egipto. En
cuanto a Egipto, su suerte está echada, pues su aniquilación, igual que la de
Irak (Isaías-13) es considerada por
el Sionismo, y por su fundamentalista
Israel, como un objetivo bíblico-estratégico (Isaías-19). Todos hemos visto
como en la primera mitad del año pasado se lanzaban desde Estados Unidos e
Israel veladas acusaciones e indirectas amenazas
contra Egipto, que luego fueron despareciendo, porque dejaban al
descubierto el plumero de los sionistas de la Casa Blanca. Aquellas acusaciones
y amenazas fueron provisionalmente congeladas, con el fin de no provocar la
calle egipcia en un momento en el que Estados Unidos se deshacía en gestos
hacia determinados países árabes en un intento de ganar su apoyo, o su
neutralidad, ante la guerra contra Irak. El
primer ministro de Israel, Ariel Sharon, en el curso de su campaña electoral de
enero del 2001, amenazó reiteradamente a Egipto, hasta con destruir su gran
presa de Aswan, lo que entonces irritó sobremanera al presidente egipcio Husni
Mubarak. Pero,
como aquí se ha advertido en anteriores artículos, no hay que olvidar - y lo
iremos viendo- que Hizbullah en Líbano, Hamas, el Yihad y demás facciones de
la resistencia palestina, forman el objetivo principal y inaludible de la guerra
de Bush. Por lo tanto, Líbano y Palestina serán escenario, en determinadas
fases de la guerra de Bush, de auténticas matanzas, más horrendas, si cabe, de
las actuales, en cuya responsabilidad posiblemente incurrirán directamente
soldados estadounidenses y británicos, mano a mano con el terrorista Ejército
de Israel. Así, el Sionismo, también lograría, matando dos pájaros de un
tiro, que no sólo las manos israelíes estuvieran manchadas de sangre
palestina....para que nadie en Occidente ose en el futuro pedirle cuentas a
Israel, ni en lo moral ni en lo penal, por sus crímenes y matanzas en
Palestina. Por
lo tanto, el presidente Bush llevará a su país y a sus aliados europeos a una
guerra contra el mundo árabe que puede durar años. Bush intentará, cueste lo
que cueste, alargar la guerra hasta después de las próximas elecciones
presidenciales en su país, pensando en poder así ganar votos
para su reelección a base de venderse al pueblo americano como su
salvador y así poder repetir aquella entrada triunfal en un Congreso infestado
de sionistas que todos pudimos ver inmediatamente después de aquél 11 de
septiembre y que no era más que una parte de un gran montaje en el que se ha
querido convertir a este político, que ha entrado en la Casa Blanca a
hurtadillas, en un presidente aclamado y aplaudido. Los sionistas piensan que así
Bush adquiriría una legitimidad popular de la que aun carece,
lo que le permitiría alargar la guerra contra el Islam y la nación árabe
hasta el final de su segundo mandato. Para
que todo esto sea posible, la fabulosa flota mediática estadounidense e israelí
trabajará a toda máquina para confundir a aliados y enemigos y para allanar el
camino a las sucesivas etapas de la guerra y justificar, a posteriori, las
matanzas y crímenes de guerra que indefectiblemente
se irán perpetrando a mano del trío israelo-anglo-norteamericano. II La
Fractura de La Unión Europea
Recordemos
aquí que la agresión de 1956 contra Egipto la llevó a cabo el trío israelo-anglo-francés,
y fue interrumpida gracias a un ultimátum de Washington (presidente
Dwight Eisenhower). La criminal agresión que se está preparando contra Irak va
a ser principalmente americano-anglo-isralí. ¡como han cambiado los tiempos y
los lacayos de Israel, entre los que nunca puede faltar Londres, primera
responsable de la creación de este Estado contranatura y de la interminable
tragedia del pueblo palestino!. A
estas alturas, la opinión pública de los países de la UE, incluido gran
sector de la prensa y la inmensa mayoría de las fuerzas políticas y sociales,
especialmente en España, se sienten cada vez más insultadas (como lo explicó
magníficamente en una entrevista radiofónica reciente el actor español José
Sacristán) por la insolencia de Bush y de sus secuaces de la nueva banda
mafiosa que Gobierna en Washington. El mundillo cinematográfico español puso
el dedo en la llaga en el curso de la entrega de los premios Goya (31 enero)
cuando todos los premiados se menifestaron, en sus intervenciones, contrarios a
la guerra, en medio del clamor y el aplauso del público, y del desconcienrto de
la ministro Pilar del Castillo, presente en la sala. La
inmensa mayoría de los europeos y una buena parte de la sociedad
estadounidense, se preguntan, cada vez más extrañados y perplejos,
(especialmente después de que
Corea del Norte dejó a Bush, y lo sigue haciendo, en el más espantoso ridículo)
sobre el secreto que subyace detrás de tanta necedad que supone el obstinarse
en lanzar una guerra contra un país, Irak, de cuarta o quinta fila, y tan
lejano de Estados Unidos. Ya
son muy pocos los ingenuos que
pueden tragar tantas y tan repetitivas bobadas –no se puede calificarlas de
otra manera- que Bush
viene diciendo incansablemente ( la última vez en su discurso ante el
Congreso del pasado 29 de enero) en el sentido de que Saddam Husein supone “un
peligro para el pueblo americano y para la paz mundial”. Los
lideres europeos libres, con talla de estadistas conscientes de su papel al
servicio de su pueblo y de la paz mundial, como son Chirac y Schroeder,
conscientes de la grandeza de sus respectivas naciones, no se dejan avasallar
por un cowboy farsante y borracho como Bush. (utilizo este lenguaje duro con una
enorme satisfacción de ver que cada vez más políticos, intelectuales,
artistas y periodistas - muchos de
ellos estadounidenses- lo utilizan, incluso con más dureza, cuando se refieren
a Bush). Poco
a poco, como dijo el senador demócrata Edward Kennedy, “el abismo se hace más
profundo y amplio entre Estados Unidos y Europa”, gracias a la necedad de Bush
y de su Administración. Las
posturas de Aznar, Berlusconi y Blair, apoyando incondicionalmente a Bush, cavan
otro abismo en el seno de la UE, para gran satisfacción de este último y de su
topo europeo, Blair. A
este respecto, la carta firmada por Aznar, Blair , Berlusconi y otros 6 lideres
europeos, respaldando a Bush, en
contra de las posturas de Chirac y Schröder, ha supuesto el quebranto más
grave jamás registrado en el seno
de la Unión Europea. Diarios franceses y alemanes no dudaron en calificar de
"vasallos de Bush” a los firmantes de la carta, sin que les falte razón.
¿Que
tiene que ver la política exterior británica, por un lado, con la italiana,
portuguesa y española (firmantes de la carta), por otro, en relación a Irak?.
Nada de nada. Londres ha sido considerado enemigo de Bagdad a lo largo del último
siglo ( y para no ir lejos basta con decir que aviones de guerra británicos
llevan 10 años bombardeando a Irak, mano a mano con los aparatos americanos,
violando toda legalidad internacional) mientras que a Roma, Lisboa y Madrid
les han unido, hasta 1990, fuertes lazos de amistad y cooperación con
Bagdad. ¿Sería posible siquiera imaginar que algún día Londres
se vuelva tan estúpido como para lanzarse a una guerra contra un tercer
país al que le une la amistad y la cooperación sólo por que le conviene a
España, por mucha amistad que tengan Londres y Madrid?. (sucede lo contrario:
España se va lanzar a la guerra para servir los intereses de Estados
Unidos y del Reino Unido- país este que sigue ocupando parte del territorio
español, Gibraltar). En
una encuesta realizada por EOS
Gallup Europe, publicada por la agencia France Press el pasado 30 de enero, el
82 por ciento de los ciudadanos de 30 países europeos se oponen a una guerra
contra Irak. Según esta encuesta el 78 por ciento de los españoles se oponen a
la guerra. Un auténtico e insalvable abismo separa a Aznar de su pueblo, ¿al
servicio de quién?. El
partido de Aznar pagará caro, en las próximas elecciones municipales y autonómicas,
el 25 de mayo, el haber puesto a España de rodillas ante Bush. Medios de
información, partidos políticos, fuerzas sociales y la propia calle española
recriminan a Aznar, sin paliativos, el haberse posicionado flagrantemente en
contra de los intereses de España y de la legalidad internacional. Pero Aznar
vive ajeno a la verdad, y cree que podrá salvarse a base de
repetir incansablemente, a través de todos los medios de información, y
con dinero pagado por todos los españoles, su soterrada
campaña electoral bajo el lema de “dicho y hecho” en la que intenta
comprar el voto de los pensionistas
españolas con un puñado de euros. Un
país como España, al que le une una larga relación de amistad y cooperación
con el Mundo Árabe, especialmente con Irak ¿con que argumentos puede declarar
la guerra a un país árabe, a sabiendas -además- de que esta guerra puede
extenderse a otros países árabes y puede desestabilizar toda la región?. Ningún
argumento…excepto el de la ambición personal de Aznar, quien su futuro político
no depende de las próximas elecciones generales –pues ya anunció en
reiteradas ocasiones que no se presentará a la reelección- sino que depende
del apoyo de Bush, de Blair y de Berlusconi, para que se convierta en el primer
presidente de la UE. Lo más
probable es que ninguno de estos tres siga estando en su actual cargo cuando
lleguen las elecciones generales de sus respectivos países,
donde serán castigados por el electorado
por haber dado la espalda
vergonzosamente a sus propios pueblos. (y
III)
Contra
la perplejidad, el factor sionista
Un
estado de auténtica perplejidad envuelve a la opinión pública mundial al no
creerse los pretextos y alegaciones que Bush
y Blair no paran de repetir para justificar la guerra contra Irak. Ante
tanto empecinamiento bélico de Bush en lo refernte a Irak, pero no en lo
referente a Corea del Norte, (cuando este último país forma también
parte del famoso “eje del mal” patentado por el malvado de Bush, y
cuando la capacidad nuclear y armamentística norcoreana supera en decenas de
veces a la de Irak y habiendo Pyongyang amenazado, sin rodeos, con recurrir a
las armas nucleares en caso de un conflicto con Estados Unidos) los analistas,
que se muestran más perplejos y desorientados que nunca, no encuentran otra
explicación a este esperpéntico espectáculo que ofrece la Casa Blanca que la
existencia de planes en Washington para apoderarse del petróleo iraquí.
Estos analistas tampoco dan una respuesta suficiente con este simple
argumento. Hace
unos días, un analista español, Rafael Bardají, decía en una entrevista con
Radio Nacional de España, que no se debe limitar la explicación del
empecinamiento de Bush y de su Administración en hacer la guerra a Irak en base
a los recursos petrolíferos iraquíes, pues si eso fuera así, no haría falta
guerra alguna, ya que las propias compañías petrolíferas estadounidenses serían
capaces de negociar directamente con las autoridades de Bagdad y conseguir
buenos contratos para la explotación de los campos petrolíferos de Irak.
Así, explicar tanta locura en base simplemente a los intereses petrolíferos,
no parece convincente, aunque el factor petróleo cuente. Bardají decía que lo
más probable es que Washington pretenda con esta guerra rediseñar el mapa de
Oriente Próximo. Pero se detenía allí, no explicaba el porque de este afán
de configurar un nuevo mapa de la región. El
Sionismo: Factor determinante
La
verdad es que, en Europa, que no pasa de ser una especie de colonia cultural y
mediática de Estados Unidos -y por ende, del Sionismo- pocos
se atreven a señalar a Israel como principal culpable de lo que está
pasando en la Casa Blanca desde la llegada de Bush al poder, por la puerta
trasera. Sólo
si nos fijamos en el “lobby” sionista (judíos o no) en el Congreso de EEUU,
en el dominio absoluto del factor sionista en la propia composición actual del
aparato político de la Casa Blanca (hasta los portavoces son sionistas y
posiblemente con un pasaporte israelí en uno de sus bolsillos, además del
estadounidense), en el dominio absoluto de los sionistas en cientos de medios de
información estadounidenses -especialmente los grandes medios- y en el dominio
absoluto del sionismo en la banca de Nueva York, con su incondicional apoyo
financiero a Israel, puede darnos la clave de la aparentemente inexplicable
obstinación de Bush de llevar a su Ejército y a los Ejércitos de sus aliados
occidentales al Mundo Árabe. Y
si en estos factores se encuentra la clave, que duda puede caber en que el
Sionismo es el que está moviendo a este presidente títere que es Bush, quien
se encarga, junto a políticos sionizados hasta la médula, como lo son Rumsfeld
y Dick Cheney de poner a su país, el más poderoso del mundo, al entero
servicio de los planes expansionistas de Israel en el Mundo Árabe, y pretende,
además, que otros países occidentales hagan lo mismo, cuando con el Mundo Árabe
no tienen el menor problema o contencioso. A
causa de este aplastante dominio sionista en la vida política, económica y
mediática de Estados Unidos, nadie en ese país pide cuentas a Israel que es un
Estado convertido en un auténtico y enorme arsenal de armas de destrucción
masiva, como lo son sus 200 bombas atómicas que se encuentran fuera de
cualquier control internacional. Tampoco
nadie en Estados Unidos y Europa alza la voz en protesta por las armas químicas
y biológicas que posee Israel, cuyo ejército recurrió en numerosas ocasiones
a la utilización de armas prohibidas, desde las bombas Napalm hasta los gases
esterilizantes y balas de fragmentación que se utilizan contra manifestantes
desarmados en las calles de la ocupada Palestina y que han sido denunciados
reiteradas veces por organizaciones de derechos humanos palestinas, árabes e
internacionales. Israel,
que es un Estado terrorista, agresor
y expansionista como ningún otro en el mundo,
que llegó a ocupar simultáneamente territorios de 5 países (Palestina,
Líbano, Siria, Egipto y Jordania), que hoy día sigue ocupando territorios
palestinos, sirios y libaneses, y que ha llegado a bombardear a países con los
que no tiene fronteras como son Irak y Túnez, no recibe la menor crítica del
estamento político estadounidense y mucho menos de los principales medios de
información de EEU y, siendo protegido de la superpotencia mundial hegemónica,
nadie en el mundo osa pedir cuentas a Israel, ni siquiera ante las horrendas
matanzas que comete a diario y desde hace decenas de años contra el pueblo
palestino. Tony
Blair tiene la desfachatez suficiente para declarar una y otra vez (como en el
30 de enero 2003) que Irak ha violado la resolución de la ONU que le ordena
desarmarse, con lo que el primer ministro británico pretende justificar la
desmedida agresión que se prepara contra ese país árabe.
El esperpento anglo-americano no tiene límite, pues Israel no hizo otra
cosa, desde su invención por parte de Londres, que violar todas y cada una de
las resoluciones de la ONU relacionadas con Oriente Próximo. Pisotear la
legalidad internacional es la vocación de Israel, el Estado terrorista que ha
convertido en terrorista, a su servicio, a la superpotencia mundial que es
Estados Unidos. Israel,
con un Gobierno encabezado por un criminal de guerra de largo historial
sanguinario como es el general Ariel Sharon, anhela el inicio de esta guerra,
que le permitirá cometer impunemente toda clase de fechorías y barbaridades,
tanto contra los palestinos como contra los países vecinos, con lo que
intensificará la barbarie que viene practicando con especial enseñamiento
desde que Bush proclamó su abominable guerra a raíz del 11 de septiembre del
2001. Según irán desarrollándose las distintas fases de la agresión a Irak, Israel irá ejecutando el plan del Sionismo. Sólo que las naciones árabes e islámicas, (los pueblos y los ejércitos…no los actuales regímenes) a las que nadie en Estados Unidos, el Reino Unido e Israel, ha tomado en cuenta, pueden hacer que estas tres potencias reciban una lección inolvidable que están necesitando. La guerra durará años. China, Rusia, Pakistán y Corea del Norte entrarán en acción sigilosamente, y de distintas maneras, pero siempre contra Estados Unidos.
Otros Artículos de Said Alami -
La
Cruzada mediática israelí de Bush (I)
|
|
|
Copyright ©Mundo Árabe 2005-2007 Madrid-España Resolución de pantalla recomendada 1024 x 768
|