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Irak
Manifiesto: Contra la guerra y la dictadura Paz y libertad para el pueblo
iraquí. Desde
el 11 de septiembre de 2001 asistimos al desarrollo de una campaña de
propaganda conducida por la mayoría de los gobiernos occidentales y sus medios
de comunicación contra los musulmanes y
los árabes. Dentro de este marco propagandístico, el gobierno estadounidense y
su más fiel aliado, el gobierno
británico, intentan llevar a la practica una estrategia de “ataques
preventivos”. Práctica que nos
recuerda a los tiempos en los que los fascismos que provocaron la Segunda Guerra Mundial utilizaban las mismas tácticas
para invadir Estados, dominar riquezas y exterminar pueblos y etnias. Hoy día
esta misma política vuelve al escenario de las relaciones internacionales,
desde luego, dirigida contra los árabes y musulmanes. Asimismo, los promotores
de dicha política intentan desviar la opinión pública, disimulando sus
verdaderos objetivos imperialistas de dominación, presentando sus guerras como
“guerras contra el terrorismo”. En
este sentido, observamos desde finales de la primavera una campaña bélica
dirigida contra la República Iraquí que, a pesar de todos los intentos de los
gobiernos de EE.UU. y Bretaña, no ha logrado convencer a la opinión pública
mundial de sus pruebas contra el régimen de Sadam Husein, antiguo aliado de los
Estados Unidos y los países de la OTAN. Las supuestas pruebas de posesión de
armas nuclear por parte de Irak que fueron presentadas por EE.UU. y
Gran Bretaña han sido desmentidas categóricamente por la Agencia
Internacional de Energía Atómica y la ONU. Tras
los sucesos del 11 de septiembre, el escenario político ha cambiado para
reflejar claramente la gran inestabilidad mundial que provoca la reacción
imperialista de los Estados Unidos. El silencio del resto de los países
occidentales ante la política vengativa de la administración Bush no hace más
que dejar las manos libres para que dicha administración ponga en marcha su
estrategia de “ataques preventivos”. De este modo, las numerosas
declaraciones de responsables estadounidense han dejado al descubierto las
verdaderas intenciones norteamericanas para atacar Irak. Las ambiciones
imperialistas por el petróleo iraquí y la dominación geopolítica de Oriente
Próximo son los objetivos reales de esta estrategia bélica. El
régimen de Sadam Husein nunca ha sido el problema para los Estados Unidos y
G. Bretaña hasta principios de los años noventa. Es más, Sadam ha sido
un fiel aliado al servicio de Occidente durante la guerra irano-iraquí. Los
mismos países que le critican hoy son los que guardaron silencio en el invierno
de 1988 cuando el Gobierno de Sadam atacó a la población kurda-iraquí con
gases tóxicos facilitados al régimen por los Estados Unidos.
La violación de los derechos humanos en Irak nunca ha sido denunciada
por los países de la OTAN hasta después de la Segunda Guerra del Golfo (1991).
Al mismo tiempo, las sanciones impuestas a Irak no han hecho más que
profundizar el genocidio que vive el pueblo iraquí desde hace más de veinte años:
más de un millón de iraquíes han muerto a consecuencia de las sanciones, así
como por las enfermedades causadas por el uranio empobrecido y las sustancias químicas
y radiactivas utilizadas por EE.UU. y sus aliados en su guerra contra Irak. La
paz internacional esta en su peor momento desde hace más de cincuenta años. La
instabilidad mundial consiste hoy en los planes bélicos angloamericanos, el
aumento de los gastos militares de los países de la OTAN, la caza de brujas
lanzada contra los árabes y musulmanes que viven en Occidente, la guerra
lanzada por el Gobierno israelí contra el pueblo palestino, así como la
llamada “guerra contra el terrorismo” que pretende criminalizar a todos los
movimientos civiles y políticos contrarios a esta estrategia.
La
contradicción entre las informaciones y esfuerzos de las organizaciones
multilaterales y la cerrazón política de Estados Unidos y el Reino Unido en su
empeño para acabar con el régimen de Sadam Husein solamente se pueden
justificar desde la óptica unilateral de sus intereses geoestratégicos: la
reconfiguración del mapa geopolítico de
Oriente Medio y el absoluto control sobre las materias primas de la zona. Sin
que les interese la situación de los derechos humanos en esta zona del Mundo,
ni el genocidio de la guerra permanente que lanza el Gobierno israelí contra
los palestinos. Ante esta
situación que vive el mundo en general y Oriente Próximo en particular,
deseamos expresar lo siguiente:
No
a la guerra, No a la dictadura Paz y Libertad para el pueblo iraquí |
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Editor Ahmed
Hijazi Teléfono: 915228922 - 637979217 E-mail: mundoarabe@mundoarabe.org Copyright ©Mundo Árabe 2005-2007 Madrid-España Resolución de pantalla recomendada 1024 x 768
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