Misrata se ha
convertido en
sÃmbolo de la
resistencia al
régimen de
Muamar el Gadafi
y en objetivo
preferido de los
embates del
dictador. La
ciudad, a mitad
de camino entre
TrÃpoli y Sirte,
soporta a diario
desde hace seis
semanas el
asedio de las
tropas leales al
presidente libio
mientras la
población, que
sufre una
acuciante falta
de alimentos y
medicinas, se
desgañita
reclamando
auxilio
internacional.
Los rebeldes
atrincherados en
ese estratégico
enclave han
denunciado este
jueves el
propósito del
régimen de
llevar a cabo
una "masacre" en
la única ciudad
del oeste libio
controlada por
los enemigos del
sátrapa. "Tendrá
lugar una
masacre si la
OTAN no
interviene con
firmeza", ha
advertido un
portavoz de los
sublevados.
Precisamente
Francia y Reino
Unido, los dos
paÃses que
llevan el peso
de las
operaciones
militares, han
reclamado hoy en
BerlÃn al resto
de aliados
aumentar la
presión y los
ataques sobre
Gadafi.
La advertencia
rebelde llega
después de una
nueva oleada de
ataques de la
artillerÃa
gadafista sobre
Misrata. Las
fuerzas
gubernamentales
lanzaron esta
mañana una
lluvia de
cohetes Grad de
fabricación rusa
contra objetivos
en la ciudad
costera, según
el relato de un
combatiente
insurgente, que
ha asegurado que
el fuego de la
artillerÃa del
régimen se
prolongó durante
más de 90
minutos. "Han
disparado los
proyectiles
contra un área
residencial
llamada Kasr
Ahmad próxima al
puerto. Han
lanzado al menos
80 cohetes. Por
el momento
tenemos ocho
mártires y 20
heridos", ha
dicho este
portavoz de los
alzados en
conversación
telefónica con
Reuters. Más
tarde, la misma
fuente ha
asegurado que
los muertos son
civiles y de que
su número ha
aumentado hasta
los 23 muertos y
decenas de
heridos. La
mayorÃa de las
vÃctimas son
mujeres y niños.
"Siguen matando
civiles. Ayer
perdimos a cinco
y otros 37
resultaron
heridos", ha
denunciado este
mando sublevado.
"No hay leche
para los bebés"
La estrategia
militar de
Gadafi pasa por
incrementar el
castigo sobre
Misrata para
aplastar a
sangre y fuego
la revolución.
La crisis
humanitaria que
afecta a sus
moradores ha
obligado al
Consejo Nacional
Transitorio
(CNT) a reclamar
la ayuda de
Naciones Unidas
para que declare
Misrata como
zona bajo
protección
internacional.
El Gobierno de
transición
rebelde asegura
que han de
tomarse todas
las medidas
necesarias para
evitar una
masacre.
ONG y agencias
humanitarias
como la UNICEF
han advertido en
reiteradas
ocasiones de que
los combates en
Misrata amenazan
seriamente a la
población,
mermada por la
escasez de agua
y la ausencia de
las mÃnimas
condiciones de
salubridad. Más
de 1.000
personas han
muerto y varias
miles más han
resultado
heridas en el
mes y medio de
acoso contra la
tercera ciudad
libia, según
cifras ofrecidas
por Suleiman
Fortia, portavoz
del CNT, que ha
alertado de que
la situación se
deteriora dÃa a
dÃa.
"No hay leche
para los bebés.
También sufrimos
un serio recorte
de comida y
medicina. Y la
gente no puede
salir a la calle
a comprar lo que
necesita por
miedo a ser
blanco de los
francotiradores",
ha explicado un
portavoz
rebelde.
Esta carestÃa
también ha sido
recogida por un
equipo de ITV
News que ha
podido entrar en
la ciudad,
convirtiéndose
asà en el primer
medio de
comunicación que
lo consigue
desde que
estalló la
guerra civil,
informa Al
Arabiya. Su
relato es
demoledor. Habla
de una ciudad en
ruinas, con
edificios y
carreteras
reducidas a
escombros y
hospitales
destruidos. La
que en un dÃa
fue la segunda
ciudad económica
de Libia se ha
convertido en un
escenario
dantesco con
cientos de
cadáveres
agolpados en las
calles. Además,
los ataques de
Gadafi se han
cebado con las
escuelas de la
ciudad, borradas
literalmente del
mapa, provocando
la muerte de
muchos niños.