Los
palestinos
conmemoraron el
63 aniversario
de la Nakba, la
catástrofe, en
su traducción
del árabe, que
para ellos
representó el
establecimiento
de Israel en
1948 con decenas
de actos y
concentraciones
en los
territorios
ocupados y en
países vecinos,
así como en
ciudades de todo
el mundo,
exigiendo el
derecho de
retorno de más
de cinco
millones de
refugiados,
contando los
descendientes,
que viven en la
diáspora.
Durante la
jornada murieron
al menos 16
palestinos a
manos del
ejército de
Israel.
Los
enfrentamientos
más graves
tuvieron lugar
en la frontera
libanesa, donde
los refugiados
palestinos
intentaron sin
éxito cruzar la
frontera con
Israel. Los
palestinos
lanzaron piedras
contra las
posiciones
militares
israelíes desde
las que se
disparó contra
los
manifestantes.
Fuentes
libanesas
hablaban de diez
muertos a causa
de los disparos
de los soldados
israelíes.
Por la tarde, el
Ejército libanés
usó agentes
antidisturbios
para disolver a
los
manifestantes.
El incidente más
sorprendente se
produjo en el
Golán. Decenas
de palestinos
que viven en los
campos de
refugiados de
Siria
consiguieron
entrar en la
zona ocupada por
Israel y
llegaron hasta
la plaza central
del pueblo druso
de Maydal al
Shams. Para ello
tuvieron que
cruzar la verja
que hay en la
zona y sortear
disparos de los
soldados
israelíes.
Varios
refugiados
murieron en el
intento.
Una vez en la
plaza, los
vecinos de
Maydal al-Shams,
que son drusos
sirios y no
palestinos, les
llevaron pan y
agua en señal de
solidaridad. Los
refugiados,
varias decenas,
gritaron
consignas a
favor del
derecho de
retorno de los
refugiados
palestinos, y la
situación se
prolongó durante
varias horas
hasta que, a
media tarde, los
manifestantes
palestinos
regresaron a
Siria, y cientos
de soldados y
policías
israelíes se
desplegaron en
el pueblo.
En medios
militares de
Israel han
preferido echar
balones para
fuera comentando
que la mano de
Irán está detrás
de los
incidentes.
Algo parecido
sucedió en
Ramala,
Cisjordania, y
en la franja de
Gaza, aunque los
manifestantes no
consiguieron su
objetivo de
entrar en Israel
en ningún caso.
En todos los
incidentes hubo
centenares de
heridos por
disparos de los
soldados. En
Gaza murió un
palestino cerca
de la verja que
rodea la Franja
por disparos de
un soldado
israelí.
"Hoy recordamos
lo que han
sufrido nuestras
familias desde
1948. Quiero que
mis hijos puedan
volver a Ramla
algún día",
comentó Maamun
Hamdan, de 33
años, padre de
dos hijos
pequeños que se
manifestaron con
él en Ramala. La
familia de
Hamdan es
originaria de
Ramla, una
población que
hoy está dentro
de Israel, a
pocos kilómetros
de Tel Aviv.
Cerca de él, una
pancarta decía:
"El retorno es
un derecho
natural y legal
que no está
sujeto a
negociación".
Dimisión de
Mitchell
La incapacidad
de Estados
Unidos para
forzar a Israel
a salir de los
territorios
ocupados es
total, y se
vuelve a
reflejar en la
dimisión, el
viernes, del
enviado especial
del presidente
Barack Obama
para el
conflicto de
Oriente Próximo.
El senador
George Mitchell
abandona su
misión cansado
después de dos
años de chocar
con el muro
israelí y con el
lobby israelí en
Washington.
Mitchell era
partidario de
trazar un plan
de paz y obligar
a las partes a
cumplirlo.
Ahora, en
Washington, se
queda como
mandamás en
solitario Dennis
Ross, uno de los
llamados
rabinos, que ha
fracasado con
todas las
administraciones
desde la de
George Bush
padre.