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Los egipcios están
llamados a las urnas
el próximo miércoles
para elegir al
primer presidente
democrático de
historia. Tendrá
ante sí retos
inconmensurables y,
muy probablemente,
será un presidente
de transición, un
hombre que servirá
de puente entre los
vicios del pasado y
las incógnitas del
futuro y que, por
primera vez, deberá
rendir cuentas ante
un pueblo que ha
aprendido a alzar la
voz.
Trece candidatos se
disputan ocupar el
sillón que la
revolución popular
arrebató justamente
al viejo dictador
Hosni Mubarak.
Representan a un
amplio espectro
político, pero son
dos las tendencias
que realmente
cuentan con
posibilidades de
hacerse con la
presidencia: una
laicista y
nacionalista,
representada por
Amro Musa, y otra
islamista, más
moderada en el caso
de Abdelmoneim Abul
Futuh y más
conservadora
encarnada en Mohamed
Mursi, el candidato
de los Hermanos
Musulmanes.
Los comicios se
celebran en un
ambiente de apertura
y debate
democrático. Por
primera vez, los
egipcios irán a las
urnas sin conocer de
antemano los
resultados, y los
candidatos son
conscientes de que
ya no basta con
poner su foto y su
nombre en una
pancarta, que deben
convencer a los
ciudadanos de por
qué su programa es
mejor. El debate
televisado que
enfrentó el pasado
10 de mayo a Musa y
Abul Futuh fue una
buena muestra de la
nueva normalidad
democrática que se
impone tímidamente
en Egipto.
Más de 50
organizaciones
vigilarán las
elecciones
El secretario
general de la
Comisión Suprema
Electoral
Presidencial (CSEP),
Hatem Bagato,
anunció que 52
organizaciones
nacionales e
internacionales
vigilarán de cerca
los comicios
presidenciales del
país árabe.
Durante una rueda de
prensa, Bagato
indicó que las
delegaciones de la
Liga Árabe, la Unión
Europea (UE), la
Unión Africana (UA)
y el Centro Carter
acompañarán los
comicios que se
celebrarán entre el
23 y 24 de mayo,
porque “no hay nada
que ocultar”.
“Tres organizaciones
extranjeras y 49
locales supervisarán
las elecciones
presidenciales. Ya
hemos proporcionado
243 y 9,534 tarjetas
para sus
observadores,
respectivamente”,
informó el
secretario general.
Según el titular
egipcio, más de 50
millones votantes se
presentarán en las
urnas en 27
provincias del país
y 584 mil 804 de los
que residen en el
extranjero podrán
votar, también, en
los próximos 16 y 17
de junio en
embajadas y
consulados.
Abdel Moneim Aboul
Fotouh, Amr Moussa,
Ahmed Shafiq,
Hamdeen Sabbahi o
Mohamed Morsy son
los cinco
candidatos, de un
total inicial de 13,
más mencionados en
el alud de encuestas
de opinión
divulgadas por
medios noticiosos,
empresas
especializadas y
centros de
investigación, pese
a dudas sobre su
fiabilidad.
Cuando restan tres
días para la
votación, el
periódico estatal
Al-Ahram publicó un
sondeo de su Centro
para Estudios
Estratégicos y
Políticos que volvió
a colocar a Moussa
como ganador,
seguido por Shafiq,
Morsy y Aboul Fotouh,
en ese orden.
De igual forma, la
CSEP informó el
domingo que designó
un juez por urna
para monitorear los
colegios electorales
durante la votación
del miércoles y el
jueves, que será
cubierta por 2859
periodistas locales
y extranjeros.
La CSEP y el Consejo
Supremo de las
Fuerzas Armadas, el
ente que gobierna
Egipto desde la
renuncia de Hosni
Mubarak en febrero
de 2011, aseguraron
que velarán por la
transparencia de los
comicios, y que
están garantizados
los aspectos
logísticos y de
seguridad.
Desde mediados de
abril de 2011, las
manifestaciones
populares que hacían
tambalear al régimen
del dictador egipcio
Husni Mobarak se
intensificaron, el
sistema dictatorial
colapsó, poco
después el poder
Ejecutivo llegó a la
Junta Militar de
Egipto, causando
multitudinarias
protestas, en estos
momentos, los
egipcios demandan un
gobierno civil y
democráticamente
electo por los
egipcios.
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