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El Frente Polisario
ha condenado las
largas condenas de
prisión impuestas a
24 activistas
saharauis implicados
en los disturbios
ocurridos durante el
desalojo en 2010 del
campamento de
protesta saharaui de
Gdeim Izik, a las
afueras de El Aaiún,
y en el que murieron
11 personas, 9
policías marroquíes
y dos activistas
saharauis. Para el
grupo
independentista
estas condenas son
una "provocación" y
ha anunciado la
movilización de la
población saharaui.
"El Secretariado
Nacional del
Polisario ha
considerado la
condena impuesta a
los activistas
saharauis ante un
tribunal militar
como una escalada de
provocación por
parte del Gobierno
marroquí", señala el
comunicado emitido
tras una sesión de
urgencia del órgano
celebrada el domingo
en los campamentos
de refugiados
saharauis de Tinduf,
en Argelia, y
recogido por la
agencia de noticias
saharui SPS.
El Frente
Polisario considera
que el juicio,
desarrollado en el
Tribunal Militar de
Rabat, es "ilegal" y
supone una nueva
"violación del
Estado marroquí
desde la ocupación
del Sáhara
Occidental, el 31 de
octubre de 1975".
Los saharauis
denuncian además que
esta sentencia
supone un revés para
las iniciativas de
paz desarrolladas
bajo los auspicios
de la ONU. En
concreto, señalan
que este juicio es
una consecuencia
directa de que la
Misión de Naciones
Unidas para el
Referéndum en el
Sáhara Occidental (MINURSO)
no tenga un
mecanismo de
supervisión sobre
Derechos Humanos.
Por otra parte,
el Frente Polisario
ha realizado un
llamamiento a la
comunidad
internacional a
"intensificar los
esfuerzos para
liberar a los presos
saharauis y revelar
las graves prácticas
de violaciones de
Derechos Humanos
cometidas por el
Estado marroquí".
Además, ha
emplazado a todo el
pueblo saharaui a
solidarizarse con
los "héroes de la de
Gdeim Izik y sus
familias" y ha
asegurado que esta
sentencia
"representa un
fracaso de las
políticas de
ocupación marroquíes
por un lado y, por
otro, una victoria
para el pueblo
saharaui en su lucha
legítima por la
libertad".
En la misma
línea, la delegación
saharaui en España
ha emitido una
declaración de
condena de la
sentencia, una
"provocación" para
el alto el fuego
vigente desde 1991.
La delegación hace
así un llamamiento
al Gobierno de
España -potencia
administradora 'de
iure' del Sáhara
Occidental hasta que
se culmine el
proceso de
descolonización- y a
las otras
instituciones
estatales españolas
a condenar esta
"flagrante violación
de los Derechos
Humanos".
El Tribunal
Militar de Rabat
emitió en la
madrugada del
domingo su
sentencia, por la
que condena a nueve
imputados a cadena
perpetua -uno de
ellos prófugo-; a
cuatro a 30 años de
prisión; a ocho a 25
años de
encarcelamiento y a
dos a 20 años. Otros
dos procesados han
sido condenados a un
periodo de cárcel
equivalente a lo que
llevan en prisión
preventiva, es
decir, poco más de
dos años. Estaban
acusados de delitos
como integración en
banda criminal,
violencia contra las
fuerzas del orden
con resultado de
muerte, injerencia
en la seguridad
interna y externa
del Estado y
mutilación de
cadáveres.
El campamento de
Gdeim Izik fue
levantado en octubre
de 2010. Allí
convivían más de
25.000 saharauis en
7.500 jaimas. Sus
reivindicaciones
eran socioeconómicas
y los acampados
denunciaban la falta
de trabajo y la
marginación que
sufren por parte del
Gobierno.
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