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____________________________ Israel
recibe luz verde para atacar Siria Robert
Fisk Israel
recibió luz verde. Le llegó de lo que se llama la Ley de Responsabilidad de
Siria, que avanza en el Congreso de Estados Unidos con ayuda de los partidarios
de Israel, y que impondrá sanciones a ese país por su supuesto entusiasmo por
el "terrorismo" y por la ocupación de Líbano. La
semana pasada, un orador tras otro advirtieron que Siria es la nueva -o vieja, o
inexistente- amenaza que antes representaba Irak: que cuenta con armas de
destrucción masiva, que recibió las inexistentes armas de Irak antes que iniciáramos
nuestra invasión en marzo. Una
vez más se ha echado mano de la mentira israelí según la cual hay
"miles" de miembros de la Guardia Revolucionaria Iraní en el valle de
Beeka. En realidad, desde hace 20 años no hay un solo militante iraní en Líbano.
Pero
¿a quién le importa? Es necesario golpear al régimen dictatorial sirio -que
en definitiva sí es dictatorial- después que una abogada de Jenin, la cual
probablemente nunca en su vida visitó Damasco, se hizo estallar junto con 19
inocentes israelíes en Haifa. ¿Y
por qué no? Si Estados Unidos puede atacar a Afganistán por los crímenes
internacionales contra la humanidad cometidos el 11 de septiembre de 2001,
cuando 15 de los 19 aerosecuestradores eran saudiárabes, y si puede invadir
Irak -que no tuvo absolutamente nada que ver con el 11 de septiembre-, ¿por qué
no debería Israel atacar a Siria? Cierto,
Siria apoya a Hamas y a Jihad Islámica. Pero en Irak tiene su base el Khalq
mujaidín, que bombardea a Irán, y los estadunidenses nunca lo han atacado. En
Tel Aviv existe un gobierno que amenaza abiertamente la vida de Yasser Arafat,
pero nadie insinúa siquiera que haya que emprender acción alguna contra el
gobierno israelí. En
Jerusalén vive un primer ministro, Ariel Sharon, a quien la comisión Kahane
del propio Isarael consideró "personalmente responsable" por la
matanza hasta de mil 700 civiles palestinos en los campos de refugiados de Sabra
y Chatila, en Beirut, en 1982. Pero no se le llevará ante la justicia por crímenes
de guerra. Por
supuesto, Siria se quejó ante Naciones Unidas por los ataques aéreos al
"campo de entrenamiento" de Jihad Islámica. De mucho que le servirá.
Cuando Estados Unidos no se atreve a apoyar una resolución de condena por la
amenaza israelí de asesinar a Arafat, cuando no es capaz de impedir que los
israelíes construyan otras 600 casas sólo para judíos en tierra palestina,
las incursiones aéreas en Siria simplemente carecen de importancia. Tal
vez Líbano se beneficie. Tal vez pueda librarse de las represalias israelíes
por la violencia palestina, a menos, claro, que Tel Aviv decida atacar un
"campo de entrenamiento" palestino en Líbano. Nadie
pregunta qué son esos "campos de entrenamiento". ¿Será que los
atacantes suicidas palestinos en realidad necesitan practicar? ¿Accionar un
disparador requiere de veras tanto entrenamiento? De seguro la muerte de un
hermano o un primo a manos del ejército israelí es todo el entrenamiento que
se necesita. Pero
no. Ayer dimos otro paso letal en el camino a la guerra en Medio Oriente,
estableciendo hechos en el terreno, demostrando que es permisible bombardear el
territorio de Siria dentro de la "guerra al terrorismo", la cual, según
ha declarado el propio presidente Bush, ahora comprende también Gaza. Y
los precedentes están allí por si hicieran falta. Allá en 1983, cuando el
entonces presidente Ronald Reagan creyó que libraba una "guerra al
terrorismo" en Medio Oriente, ordenó a su fuerza aérea bombardear al ejército
sirio en el valle libanés del Beeka, acción en la cual perdió un piloto y
permitió que los sirios capturaran al copiloto, quien fue devuelto sólo después
de una prolongada y políticamente vergonzosa negociación llevada a cabo por
Jesse Jackson. En
una era en la que Washington está dispuesto a amenazar con la invasión a Siria
e Irán, países que forman parte de su "eje del mal", tal hecho histórico
puede parecer deleznable. Pero Siria ya ha visto lo que le ocurre al ejército
estadunidense en Irak, y esa humillación la ha envalentonado para vengar los
ataques israelíes o estadunidenses a cualquier costo. Si
Estados Unidos no puede controlar Irak, ¿por qué habría Siria de temer a
Israel? ©
The Independent y La Jornada de México. Traducción:
Jorge Anaya
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