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Cuatro hombres
enmascarados
dispararon a Mechaal
Tamo cuando se
encontraba
acompañado de su
hijo y una colega.
El viernes, 16
manifestantes
murieron por la
represión de las
fuerzas oficialistas
"Cuatro hombres
armados y
enmascarados
entraron en la casa
de Mechaal Tamo y
abrieron fuego
contra él, su hijo
Marcel y una
colega", que
resultaron ambos
heridos, anunció el
Observatorio Sirio
de Derechos Humanos
(OSDH), que no
precisó quién había
efectuado los
disparos.
La agencia oficial
siria Sana confirmó
la muerte de Tamo,
muerto según ella
por "tiros de
hombres armados a
bordo de un coche
negro que dispararon
contra el vehículo
de Tamo".En cuanto
se anunció su
muerte, miles de
manifestantes
salieron a las
calles de Siria,
sobre todo enfrente
del hospital de
Qamishli, adonde
fueron trasladados
los restos mortales.
Fundador de la
Corriente del
Futuro, un partido
kurdo sirio liberal
que considera a los
kurdos como parte
integrante de Siria,
Mechaal Tamo salió
de prisión
recientemente tras
purgar una pena de
tres años y medio.
Había rechazado una
propuesta de diálogo
de las autoridades.
Para la portavoz del
Consejo Nacional
Sirio, Basma Kodmani,
el régimen "entró en
una nueva etapa en
la estrategia
represiva. Todos los
líderes de la
oposición deben
protegerse".
La mitad de los
miembros del CNS
viven en Siria y los
otros en el
exterior. Surgido a
finales de agosto en
Estambul, el CNS
reúne a la mayoría
de las corrientes
políticas opuestas
al régimen del
presidente sirio
Bashar al Asad, en
particular a los
Comités Locales de
Coordinación (LCC),
los liberales, los
Hermanos Musulmanes
y partidos de las
minorías kurda y
asiria. Tiene
previsto reunirse el
sábado en El Cairo,
para dotarse de un
equipo de dirección.
En Damasco, el
opositor y ex
diputado sirio Riad
Seif fue
hospitalizado
después de haber
sido agredido por
agentes de seguridad
ante la Mezquita al
Hasan, en el barrio
de Midane, según
denunciaron los
comités de
coordinación locales
(LCC), movimiento
que coordina a los
manifestantes en el
interior del país.
La oposición siria
denunció el
asesinato y el
ataque como una
"escalada" en la
represión llevada a
cabo por el régimen
del presidente
Bashar al Asad,
inflexible ante las
protestas y las
sanciones desde el
inicio de la
revuelta a mediados
de marzo.
Convocadas por los
militantes
prodemocráticos,
miles de personas
desfilaron este
viernes por todo el
país, bajo la
consigna "El Consejo
Nacional Sirio es
nuestro
representante, el
mío, el tuyo y el de
todos los sirios".
Pero, como cada
viernes, las fuerzas
de seguridad
masivamente
desplegadas abrieron
fuego para dispersar
a los manifestantes
y mataron a 16
civiles: tres en
Duma y uno en
Zabadani, dos
ciudades cercanas a
Damasco, uno en la
región de Jisr al
Shugur (noroeste) y
once en Homs
(centro), según el
Observatorio Sirio
de Derechos Humanos.
Según la ONU, la
represión del
movimiento opositor
ha dejado más de
2.900 muertos desde
el 15 de marzo en
Siria, entre ellos
al menos 187 niños.
Varias potencias
internacionales, a
las que se sumó
Brasil, pidieron al
régimen de Asad que
autorice la entrada
de una comisión de
investigación
internacional
independiente,
encargada por la ONU
en agosto pasado de
investigar las
violaciones de los
derechos humanos en
Siria.
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