Lengua árabe
   Cursos mensuales y continuos

MUNDO ARABE.ORG


 

 Especial Sabra y Chatila          
  
Mundoarabe.org


     Testimonios de supervivientes                                         

Samiha Abbas Hijazi
 Samiha Hijazi con  retratos de su hija y su yerno. Fotografía de Philip Reynaers.

Samiha Hijazi perdió a su hija, su yerno, su sobrina y otro pariente de la familia..

"El jueves durante el bombardeo llegaron los israelíes, y cuando empeoraba la situación, tuvimos que bajar al sótano. (...) El viernes leímos que hubo una masacre. Tras saberlo, fui a casa de mis vecinos, ahí estaba nuestro vecino Mustafa Al-Habarat, estaba herido y tumbado en el suelo dentro de un charco de sangre en el baño de su casa. Su mujer y sus hijos habían muerto, le llevamos al hospital, nada más dejarle ahí tuvimos que huir del campo. Al volver la calma, empecé a buscar a mi hija y su marido, pasé cuatro días buscándoles entre los cadáveres. Al final les encontré: Zeinab fue asesinada y con la cara abrasada, mientras su marido fue destrozado en dos partes.... sin la cabeza".

Mouna Ali Hussein
 Mouna Hussein. Fotografía de Philip Reynaers.

Mouna Hussein perdió a su marido y su hermano en la masacre. 

"Estaba en mi casa en Horch, embarazada de cuatro meses y tenía otro bebé... Siempre hemos vivido en paz. Empezamos a escuchar los aviones de combate israelíes volando, el ruido se hizo insoportable, en aquel momento empezaron los disparos. Entonces llevé a mi hijo y dije a mi marido: " Quiero ir a casa de mis padres en el barrio Oeste". Al llegar quedamos todos en una casa grande propiedad de un vecino”. Los disparos empezaron a intensificarse, y los bombardeos se amplificaron. Decidimos encerrarnos dentro de la casa. Eran las seis, excepto mi marido y otro joven, los que estaban en el interior eran todas mujeres con sus niños. Escuchamos la gente gritar fuera, y un hombre diciendo: " No uséis armas (de fuego) sino hachas. si escuchan los disparos se escaparán".

 "Una bomba se explosionó al lado de la casa, todos empezamos a gritar asustados, nos escucharon y empezaron a disparar. El joven fue asesinado delante de nosotros mientras intentaba poner fuera un candil. Nos arrojaron una bomba, una mujer fue herida, y el dormitorio se convirtió en un río de sangre. Los soldados empezaron a gritar: " fuera, fuera... si no salís vamos a dinamitar la casa".Nos insultaron, mientras mi madre abría la puerta diciendo que quería sacrificarse. Vio diez hombres armados, dijo a uno de ellos: "No nos matéis". Él contestó: " Todo el mundo fuera, poneos en una fila". Salimos uno tras otro, yo estaba detrás de mi marido que llevaba el bebé. Al estar todos fuera,  le llamaron, antes de irse me dio el bebé. Un hombre armado le pidió que se diera la vuelta; él creía que querían su tarjeta de identidad. Nada más darse la vuelta, le tirotearon con sus fusiles automáticos delante de mi. No dijo ni una palabra, cayó al suelo. Yo estaba esperando mi turno, mientras me insultaban. De repente todos nos convertimos en huérfanos: mi hijo, mi madre, mi hermana y yo".

Mohammed Abu Roudeina displays a paper from the International Committee of the Red Cross, identifying him as a survivor of the massacres.
 Mohammed Abu Roudeina enseña una papel de la Cruz Roja Internacional que le identifica como superviviente de la masacre. Fotografía de Philip Reynaers.

  Abu Roudeina perdió en la masacre a su padre, su hermana embarazada, su hermano y otros tres parientes.


"Estaba en casa con mis padres y mi hermana. Cuando empezó el bombardeo, nos marchamos a la casa de mi tío. Al llegar ahí, el bombardeo había vuelto a intensificarse. Dentro de la casa nos separamos, algunos fueron al dormitorio, otros se quedaron en el salón. Un poco más tarde, cuando llegamos a ser 25 personas,  tuvimos que trasladarnos a casa de un vecino. De repente, oímos el llanto de una chica que fue herida en la espalda. Algunos hombres armados aparecieron en la zona cerca de la casa; empezamos a escuchar los gritos y los disparos. Aida, mi prima, había ido a la tienda buscando un candil, de vuelta un hombre armado la cogió del pelo, mientras gritaba pidiendo la ayuda de su padre, cuando éste salió para ayudarla, le dispararon inmediatamente, asesinándole. De esta forma supieron que estábamos ahí, en la casa. Un poco después entraron rompiendo y destruyendo todo lo que encontraban en el camino....oyeron nuestras voces que les llegaban desde el sótano, bajaron buscándonos... Mi padre estaba sentado en una silla, cuando los vio, me besó y puso unos colchones encima de mi, diciendo a mi madre que cuidara de los niños. El primo de mi padre le dijo a su mujer: " El niño es tu responsabilidad". 

 "Jamás olvidaré, la imagen de aquel día está grabada en mi memoria: nos pidieron seguirles hasta la calle, un poco después ordenaron a los hombres ponerse contra la pared; al salir miraba el cielo enrojecido, ya estábamos al principio de la calle, de repente oímos el disparo de los fusiles, fueron dirigidos contra mi padre y mi tío . Cruzamos unos metros flanqueados por hombres armados, mi prima vio a su padre y empezó a gritar. Vi el coche de mi padre que habían abierto y sentados en su interior; esto también está grabado en mi memoria, porque pregunté a mi madre que van a hacer on el coche de mi padre, pero ella no respondió. Cuando volvimos a andar de nuevo, empezamos a ver los cadáveres de la gente asesinada".

"Nos llevaron al centro deportivo y nos metieron en una habitación en la que estaban una mujer y sus hijos, un poco más tarde empezaron a llegar otras personas. Algunas fueron llevadas en coches, otras fueron asesinadas, en aquel momento los tanques israelíes estaban ahí cerca, y de repente una mina que estaba en el camino se estalló al paso de un tanque. Los hombres armados salieron corriendo y lo mismo tuvimos que hacer nosotros".

 

Amal with her son
 Amal con su hijo son. fotografía de Philip Reynaers.

Amal Hussein perdió a su hermano, sus dos hermanas y otros parientes

      "El miércoles los aviones israelíes empezaron a volar sobre la zona, bombardeando y disparando. Mis hermanos y mis hermanas estaban asustados, los que tenían miedo fueron al refugio que estaba detrás de nuestra casa: así un grupo durmió en la casa y el otro  en el refugio. Los aviones seguían volando la zona, cada vez venían más y más aviones. Mi sobrino de tres meses que estaba con mi hermana en el refugio, empezó a llorar, quería comer, por eso salió ella del refugio intentando llevarle a casa acompañada por cuatro niños. Mientras cruzaban el camino (que separa la casa del refugio) los podíamos ver desde la ventana del baño, y estamos hablando del jueves, entonces escuchamos los gritos de los niños y las mujeres: los falangistas habían invadido la zona de repente, nadie podía abandonar el refugio, todo lo que escuchamos fueron los gritos de los niños y las mujeres con sus bebés: los falangistas habían empezado a asesinar a la gente". 

"Quedamos en casa, abrí la puerta y acompañé a mi primo pequeño al baño, poniendo la mano en su boca para que no escucharan su voz en caso de que hablara. Quedamos en el baño cuando entraron buscándonos, no nos encontraron y desde ahí escuchamos los gritos y la masacre. De esta manera pudimos saber que fueron al refugio y cogieron a todos los que estaban dentro y entre ellos algunos parientes. El sábado, nos escapamos hacia el interior del campo. ( Tras la masacre) mi madre volvió en busca de mi hermano y mis hermanas, no podía reconocerles, estaban en estado de descomposición, supimos que todos fueron quemados en una fosa común. Mi padre enseñó al niño ( su primo) que sobrevivió a llamarle papá".

 

Ali Fayad
 Ali Salim Fayad. Fotografía de Philip Reynaers.

Ali Salim Fayad perdió a su esposa, sus dos hijas, su hijo y una hermana..

"Estábamos en casa con otras personas. Había un coche cerrando el camino y fuimos para moverlo. Mientras estábamos de vuelta en aquel jueves, vimos a algunos hombres armados frente a la casa. Ordenaron  apartar a los hombres de las mujeres y los niños. Pusieron a los hombres como nuestro vecino palestino y su familia en fila contra la pared y les fusilaron. Las mujeres y los niños asesinados en plena calle". 

"Antes de disparar, les preguntaban por sus tarjetas de identidad, las llevaron y luego les fusilaron. Los falangistas estaban buscando en las casas mientras los israelíes les protegían con sus tanques y sus bengalas. Cuando  nos dispararon, me alcanzaron en la espalda, el muslo y la mano. La noche estaba iluminada por las bengalas. Me quedé tendido en el suelo. Más tarde llamé a alguien que cruzaba la calle pidiéndole que llamara a una ambulancia. Luego vino mi hermana y mi llevó al hospital de Acre. Al día siguiente llegaron los falangistas al hospital, preguntaron por mí a mi hijo que estaba detrás de la puerta. Llevaron con ellos a algunos palestinos heridos, los vi arrastrar a un hombre de su cama y pegarle con el hacha en la cabeza. Era joven y le mataron"

Curso
 Islam y Mundo Árabe

Presencial y a distancia

Inscripción online

 


Editor Ahmed Hijazi
Red Mundo Árabe . Plaza Callao, Nº 1 - 5º- 9, Madrid 28013, España
Teléfono: + 34 916616108 - 637979217 E-mail: mundoarabe@mundoarabe.org

Copyright ©Mundo Árabe  2005-2007 Madrid-España

Resolución de pantalla recomendada 1024 x 768

   
 PUBLICIDAD    Tienda Online