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Estados Unidos está
haciendo una campaña
para inducir a los
palestinos a que
abandonen la
búsqueda de su
reconocimiento como
Estado independiente
ante la Asamblea
General de la ONU
Estados Unidos está
haciendo una campaña
para inducir a los
palestinos a que
abandonen la
búsqueda de su
reconocimiento como
Estado independiente
ante la Asamblea
General de la
Organización de las
Naciones Unidas
(ONU) “para evitar
potenciales
tensiones
diplomáticas con
Israel”, según
reveló The New York
Times.
El medio
estadounidense
relata que el
gobierno de Barack
Obama “ha hecho
circular una
propuesta para
renovadas
negociaciones de paz
entre israelíes y
palestinos, con el
fin de persuadir al
presidente palestino
Mahmud Abbas a que
abandone el plan de
pedir el
reconocimiento a la
Asamblea General de
la ONU, que se
inicia el 20 de
septiembre en Nueva
York”.
Conforme a las
reseñas informativas
estadounidenses,
portavoces de Obama
han adelantado que
vetarán cualquier
petición que
realicen los
palestinos al
Consejo de Seguridad
de la ONU en
relación con este
tema. Trascendió que
la Casa Blanca
quiere “evitar hacer
campaña a favor del
veto, pues podría
dejar solo a Estados
Unidos en su
intento”.
El New York Times
agrega en su página
de Internet, al
citar altos jerarcas
del gobierno de
Estados Unidos y
diplomáticos
extranjeros, todos
bajo condición de
anonimato, que
podría ser demasiado
tarde para cualquier
esfuerzo de
Washington.
Importantes medios
de prensa en este
país comentan que la
Casa Blanca carece
del apoyo suficiente
para neutralizar el
propósito palestino,
que permitiría a la
Autoridad Nacional
Palestina (ANP)
participar en todas
las instancias de la
ONU e interponer
demandas contra
Israel ante la Corte
Penal Internacional.
Por su parte, la ANP
calificó de
“inaceptable una
sugerencia de
Francia para que un
eventual Estado
palestino mantenga
el status de
observador en la
ONU, e insistió en
reclamar su derecho
a ser miembro de
plenos derechos”.
La pasada semana el
ministro de
Relaciones
Exteriores de la
ANP, Riad Al-Malki,
rechazó una
propuesta hecha en
París por el primer
ministro francés,
Francois Fillon,
para que el futuro
Estado de Palestina
asuma la misma
condición que
ostenta El Vaticano.
Al-Malki remarcó que
la idea del gobierno
galo “es inaceptable
porque si los
palestinos desearan
tener el estatus de
observador como El
Vaticano, podrían
haberlo actualizado
en cualquier
momento”.
El sábado el
ministro austriaco
de Relaciones
Exteriores, Michael
Spindelegger,
propuso que la Unión
Europea (UE) elabore
su propia resolución
en la ONU sobre el
reconocimiento de un
Estado palestino,
precisando que sólo
es una “opción”.
La asamblea de la
ONU se inaugura el
13 de septiembre en
Nueva York y los
palestinos, frente
al estancamiento en
que están las
conversaciones con
Israel desde hace 20
años, anunciaron que
ya tienen preparad
su solicitud.
En este momento, los
palestinos esperan
contar con el apoyo
de 150 de los 193
Estados de la ONU,
pero EEUU amenaza
con imponer un veto
en el Consejo de
Seguridad a la
petición palestina.
La Unión Europea,
que es el primer
interlocutor
económico de Israel
y primer proveedor
de ayuda humanitaria
a los palestinos,
expresó su temor a
una división en su
seno en torno al
tema del
reconocimiento del
Estado, por lo que
sus ministros de
Exteriores
decidieron “no tomar
posición pública
antes que el
proyecto palestino
sea dado a
conocer”.
En los últimos días,
Berlín y Roma, cuyas
derechas en el poder
apoyan a Israel,
criticaron la
iniciativa palestina
en tanto Madrid la
apoyaba. Londres y
París mantuvieron
sus opciones
abiertas.
El reconocimiento
del Estado palestino
podría, en teoría,
llevar a políticos y
militares israelíes
ante el Tribunal
Penal Internacional
de La Haya (TPI) a
causa de la política
de asentamientos
sobre tierra ocupada
que el Ejecutivo
hebreo lleva a cabo
desde hace décadas
en Cisjordania,
práctica que es
considerada como un
crimen de guerra por
el Derecho
Internacional, según
han señalado varios
expertos.
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