|
Amnistía
Internacional ha
analizado en un
nuevo informe la
afluencia de armas
desde países
occidentales a
Oriente Próximo y el
Norte de África y ha
concluido que se
había suministrado
una cantidad
"ingente" hasta el
inicio de la
'Primavera Árabe',
lo que pone de
manifiesto el
"pésimo
funcionamiento" de
los controles de
exportación
vigentes.
En un informe
titulado 'Arms
Transfers To The
Middle East And
North Africa:
Lessons For An
Effective Arms Trade
Treaty', la
organización realiza
un repaso a los
cambios de la
política
internacional sobre
regímenes ahora
repudiados. De esta
forma, los gobiernos
"que ahora
manifiestan su
solidaridad" con las
poblaciones de
Oriente Próximo y el
Norte de África son,
según Amnistía, "los
mismos que hasta
hace muy poco
suministraron las
armas, municiones y
otro material
policial y militar
que luego se
utilizaron para
matar, herir y
detener
arbitrariamente a
miles de
manifestantes
pacíficos en Estados
como Túnez y Egipto,
y que incluso ahora
están empleando las
fuerzas de seguridad
de Siria y Yemen".
Amnistía señala a
Alemania, Austria,
Bélgica, Bulgaria,
Estados Unidos,
Francia, Italia,
República Checa,
Reino Unido y Rusia
como los principales
exportadores de
armas a los cinco
países analizados en
el informe: Egipto,
Túnez, Siria, Yemen
y Bahréin.
La principal
investigadora de
Amnistía
Internacional sobre
el comercio de armas
para la elaboración
de este informe,
Helen Hughes, ha
advertido de que las
conclusiones del
documento "ponen de
relieve el pésimo
funcionamiento de
los controles de
exportación de
armamento vigentes",
al tiempo que
"subrayan la
necesidad de adoptar
un tratado efectivo
sobre el comercio de
armas que tenga
plenamente en cuenta
la necesidad de
respetar y defender
los Derechos
Humanos".
"Lo que el mundo
necesita es una
evaluación rigurosa
de cada
transferencia de
armas propuesta,
para que el Gobierno
pueda poner la luz
roja cuando exista
un peligro
considerable de que
esas armas se
utilicen para
cometer o facilitar
la comisión de
violaciones graves
de Derechos
Humanos", ha
considerado Hughes.
Así, la
investigadora ha
lamentado que "los
embargos de armas
sólo suelen
adoptarse en los
casos de crisis de
Derechos Humanos en
los que ya es
demasiado tarde",
por lo que ha
instado a los
principales
proveedores a
"abandonar su
imprudente enfoque
de actuar como
siempre" que, a la
luz de las revueltas
árabes, contribuye
"innecesariamente" a
"destrozar vidas y a
socavar la seguridad
mundial".
PAÍS POR PAÍS
En el caso de
Yemen, al menos diez
países han
suministrado armas o
permitido las
exportaciones de
armamento, munición
y material
relacionado. Pese a
que han muerto unos
200 manifestantes
prodemocráticos
desde principios de
año, la comunidad
internacional no ha
adoptado medidas que
impidan la llegada a
Yemen de ese tipo de
material.
Sobre Siria,
Amnistía
Internacional
reconoce que es
difícil obtener
datos, básicamente
porque los gobiernos
no suelen facilitar
datos oficiales
sobre sus
transacciones. Sin
embargo, para la ONG
sí está claro que el
principal proveedor
es Rusia, que tiene
en Siria el mercado
para el diez por
ciento de sus
exportaciones de
armamento. Además,
India autorizó el
suministro de
vehículos blindados
al régimen de Bashar
al Assad, mientras
que Francia le
vendió munición
entre 2005 y 2009.
La organización
revisa también el
caso de Libia y
concluye que diez
gobiernos, entre
ellos varios
europeos como
España, Alemania,
Bélgica, Francia,
Italia o Reino
Unido, han concedido
licencias de
suministro de armas,
munición y equipos
al Gobierno del
depuesto Muamar
Gadafi desde el año
2005.
Durante el
conflicto desatado
en Libia el pasado
mes de febrero, "las
fuerzas de Gadafi
han cometido
crímenes de guerra y
abusos que podrían
constituir crímenes
de lesa humanidad",
ha denunciado
Amnistía, que cita
como ejemplo de la
contribución
extranjera el
hallazgo en Misrata
de munición de
racimo y proyectiles
de mortero MAT-120
de fabricación
española
-autorizados para su
venta en 2007.
Este material
está prohibido por
la Convención sobre
Municiones en
Racimo, firmada por
España menos de un
año después de que
estas municiones
llegasen a manos del
régimen de Gadafi.
A Egipto han
llegado armas
pequeñas, munición,
gas lacrimógeno y
material
antidisturbios,
entre otros,
procedentes de unos
20 países, entre los
que destacan
Austria, Bélgica,
Bulgaria Italia y
Suiza. Si bien, el
principal proveedor
ha sido Estados
Unidos, con un
suministro anual de
1.300 millones de
dólares.
VENTA DE
ARMAMENTO ESPAÑOL
En referencia a
España, Amnistía
Internacional señala
que en los últimos
cinco años el
gobierno ha
realizado
exportaciones de
armas "de las que
hay pruebas que
existe un riesgo
considerable de que
han podido ser
utilizadas en graves
violaciones de los
Derechos Humanos en
Egipto y Libia".
Entre 2005 y
2010, España vendió
a Egipto armas por
valor de 2,9
millones de euros,
que podrían haber
sido utilizadas en
la represión de las
manifestaciones
contra el régimen de
Hosni Mubarak. En
concreto, documenta
la entrega de
vehículos blindados
por 1,9 millones de
euros, municiones
por 609.794 euros,
armas ligeras por
208.671 euros y
armas de ánima lisa
de calibre superior
a 20 milímetros por
136.734 euros.
En el caso de
Libia, las
importaciones de
armamento español se
concentran entre los
años 2006 y 2008 y
ascienden a 3,8
millones de euros.
Casi en su
totalidad,
corresponden a
bombas, cohetes y
misiles, así como a
submuniciones de
racimo y proyectiles
de mortero MAT-120,
utilizados por las
fuerzas 'gadafistas'
en el ataque a
Misrata.
Según Amnistía
Internacional, "esta
situación pone en
evidencia el
incumplimiento
durante años de la
ley de armas por
parte del Gobierno
español, lo cual ha
podido tener
consecuencias para
la población civil
de los países
receptores". En este
sentido apunta que,
pese a que desde el
inicio de las
protestas el
Gobierno español ha
adoptado medidas de
revisión y/o
interrupción de las
licencias de
exportación hacia
estos países, estas
"han llegado
demasiado tarde".
En consecuencia,
Amnistía pide a
España que lleve a
cabo una revisión
completa de las
transferencias y
exportaciones de
armamento a la
región. "Tanto de
las licencias ya
autorizadas como de
las que se
encuentren en
proceso de
autorización".
|