Un oficial del
ejército y
cuatro policías
han resultado
muertos tras un
enfrentamiento
al norte de Saná
entre las
fuerzas
policiales y una
unidad militar
que se había
unido a las
protestas contra
el régimen de
Alí Abdulá Saleh,
según han
comunicado
fuentes
militares
citadas por
France Prese.
El incidente
sucedió después
de que la
Policía
arremetiera
contra un puesto
de control que
acababan de
levantar las
fuerzas leales
al general Alí
Mohsen,
recientemente
desertado del
régimen, en la
capital de
Yemen. "Diez
personas
resultaron
heridas después
de que las
fuerzas de la
Policía Central
de Seguridad
atacaran a las
fuerzas de la
primera
división" del
Ejército, según
ha informado una
fuente próxima
al general
Mohsen. Los
enfrentamientos
duraron
alrededor de una
hora, ha
añadido.
Las tropas del
general opositor
protegen a los
miles de
manifestantes
antigubernamentales
que se
encuentran
acampados en la
universidad de
Saná y el puesto
de control había
sido levantado
en la carretera
que conduce al
campamento de
protesta. "Las
fuerzas
centrales de
seguridad se
enfrentaron con
las tropas de la
primera división
acorazada",
informaron
fuentes
militares. "Dos
soldados
resultaron
heridos y otros
cuatro se
encuentran en
estado crítico",
han añadido. Uno
de los
fallecidos
pertenecía a las
fuerzas de
Mohsen y el otro
a la Policía.
Fuentes próximas
al general
contrario al
régimen
aseguraron que
las fuerzas
progubernamentales
habían utilizado
lanzagranadas y
fusiles de
asalto contra
los soldados.
Las tropas de
Mohsen
respondieron y
mantuvieron un
fuerte tiroteo
con los policías
durante una
hora. Las
fuerzas del
presidente Saleh
se retiraron
finalmente y el
puesto de
control quedó
intacto, según
las mismas
fuentes.
Por otra parte,
al menos una
persona ha
muerto hoy en la
ciudad portuaria
de Adén, en el
sur, después de
que las fuerzas
de seguridad
intentaran
disolver con
fuego real una
manifestación
contra el
dictador, según
han informado
testigos
presenciales.
Los
manifestantes se
defendieron de
la Policía con
piedras. Las
fuerzas de
seguridad han
desplegado sus
vehículos
blindados y sus
cañones de agua
por la ciudad,
donde se han
escuchado otros
disparos
esporádicos.
El incidente se
añade a la
oleada de
protestas contra
el régimen Saleh
que dura desde
hace semanas en
varias ciudades
del país.
Centenares de
personas se
concentraron en
la capital, Saná,
el sábado
pasado. A última
hora del día, en
la población de
Taiz, una
persona murió
tiroteada y
otras 43
resultaron
heridas en
enfrentamientos
con la policía.
Mientras, el
presidente, al
que el Consejo
de Cooperación
del Golfo pidió
el domingo que
abandone el
poder, insiste
en la represión
de las
protestas, que
desde hace dos
meses ha causado
un centenar de
muertos.
Propuestas de
transición
Saleh aseguró el
pasado domingo
que apreciaba
los "esfuerzos"
del Consejo de
Cooperación del
Golfo (CCG) para
poner fin a la
crisis política
que paraliza el
país. Sin
embargo, el
comunicado de su
oficina tuvo
mucho cuidado en
obviar el punto
clave de la
propuesta del
CCG: la entrega
inmediata del
poder al
vicepresidente.
Todo indicaba
que Saleh, un
superviviente
político nato,
estaba tratando
de ganar tiempo,
conocedor de la
falta de unidad
de sus
oponentes.
"De acuerdo con
sus
declaraciones
anteriores, el
presidente no
tiene ningún
inconveniente en
transferir el
poder de forma
tranquila y
pacífica en el
marco de la
Constitución",
afirmaba la
declaración
presidencial.